Temporada de lluvias en Yopal arranca con alerta por inundaciones y deslizamientos
Autoridades advierten que el ciclo húmedo comenzó antes de lo histórico y piden a ciudadanos limpiar canales y evitar cruzar ríos crecidos

La temporada de lluvias en Yopal arrancó oficialmente en la Orinoquía colombiana, confirmó el capitán Harvey Ramírez, director de Gestión del Riesgo del municipio de Yopal, Casanare. Aunque en abril las precipitaciones no alcanzaron los niveles históricos para esta época, las autoridades advierten que la calma no garantiza que los meses siguientes sigan el mismo patrón.
¿Por qué las lluvias llegaron tarde a Casanare?
Un fenómeno de varianza climática está desviando los grandes volúmenes de descarga hacia la zona andina del país. Departamentos como Cundinamarca han registrado afectaciones severas, mientras que en Yopal el inicio del ciclo húmedo se corrió respecto a sus fechas habituales. El capitán Ramírez explicó que factores como la temperatura, la dirección y la velocidad del viento determinan el comportamiento real del clima, más allá de cualquier pronóstico: «Se pronostica una temporada de lluvia muy fuerte, pero la realidad es otra en nuestro municipio», señaló el funcionario, quien advirtió que esta condición puede cambiar en cualquier momento.
Dos fenómenos que amenazan a Yopal y Casanare
El ciclo de lluvias en el departamento de Casanare se manifiesta bajo dos amenazas principales. La primera es el incremento de caudales en caños, quebradas y ríos, que afecta directamente a quienes habitan zonas bajas o sectores susceptibles a inundaciones. La segunda es la remoción en masa: en áreas de piedemonte, la saturación del suelo genera deslizamientos que pueden destruir viviendas y bloquear vías rurales. Ninguno de los dos fenómenos se ha presentado con fuerza en abril en el municipio, pero la Dirección de Gestión del Riesgo monitorea permanentemente los cuerpos hídricos del territorio y emite alertas a través de canales oficiales.
Recomendaciones concretas para reducir el riesgo
La temporada de lluvias en Yopal exige preparación desde ya, según Ramírez. En el área urbana, la prioridad es revisar y limpiar bajantes, canales y tuberías de las viviendas, que durante el verano pueden haberse obstruido con hojas, bolsas o basura. También es clave mantener despejado el frente de cada predio para facilitar el flujo del agua hacia las rejillas colectoras.
La Alcaldía de Yopal, a través de la Secretaría de Infraestructura, adelantó recientemente una jornada de limpieza en caños perimetrales, retirando un volumen significativo de desechos acumulados. Sin embargo, el director de Gestión del Riesgo fue enfático en que la responsabilidad también es ciudadana: «Somos nosotros los que propiciamos la colmatación de las rejillas al agregar residuos que impiden el flujo del agua e inundan las vías».
En zonas rurales, la advertencia es clara: no cruzar quebradas ni ríos que muestren señales de crecida. Un cuerpo hídrico con caudal mayor al habitual puede tener la fuerza suficiente para arrastrar personas y vehículos, aunque el paso parezca viable a simple vista.
La Dirección de Gestión del Riesgo de Yopal continuará emitiendo boletines según el comportamiento de las precipitaciones. Los meses de mayor intensidad histórica en Casanare son mayo, junio y julio, por lo que las autoridades prevén activar protocolos de respuesta si los caudales superan los umbrales de alerta. La ciudadanía puede seguir la información oficial a través de los canales institucionales del municipio y los medios de comunicación locales.






